Pacific Rim

“We always thought alien life would come from the stars”

Kaiju: Su traducción literal del japonés es extraña criatura, pero se utiliza más en otros idiomas para decir “monstruo”, o incluso monstruo gigante.

Jaeger: En alemán significa cazador.

Creo que a la gran mayoría nos tocó tener una infancia en la que monstruos gigantes atacaron ciudades. A algunos nos tocó que esos monstruos fueran repelidos por mechas o alguna criatura gigante, ya sea Voltron, los Power Rangers, Iron Giant, Monsters vs Aliens o el mismísimo Godzilla. Cada generación de niños tuvo su propio Kouji Kabuto (y en Japón tuvieron decenas por generación), y no, lo que hay en Pacific Rim no son robots, son mechas. Un robot es una creación autónoma, un mecha requiere de un piloto.

No importa cuántas encarnaciones de Kaijus hemos visto, se necesitó que Guillermo del Toro llegara con la imaginación y presupuestos necesarios para hacer lo que George Lucas hizo en los 70: tomar una historia simple (y bastante refutable y sin fundamentos) y bañarla en tanto edulcorante visual que alcanzara a ocupar una posición prominente entre las grandes producciones hollywoodenses de verano.

Sólo por una vez la llamaré por su nombre en español, Titanes del Pacífico, y lo hago porque cuando pienso en eso nombre me imagino a varios bigotones sombrerudos con hebillas gigantes y botas cantando con una voz terrible y acordeón, sobre una niña menor de edad que los abandonó, y seguramente serían la delicia de las trabajadoras domésticas.

Entonces, Pacific Rim utiliza un vehículo impresionante para contar su historia: mechas increíblemente grandes, llamados Jaegers que tienen secuencias de combate impresionantes y gigantescas en un futuro no tan lejano contra bestias gigantescas de otro mundo que llegan por un portal que se abrió al fondo del mar.

Entonces durante años los Kaijus atacan nuestras ciudades y para detenerlos el ejército hacía tanto daño colateral, que se decidió hacer mechas gigantes que provocaban aún más destrucción al pelear con los Kaijus. Es genial.

El problema es que los Kaijus que llegan son cada vez más grandes y feroces, así que es una guerra que estamos comenzando a perder.

Estas bestias, llamados Kaijus, llegan a la Tierra con una sola finalidad: enfrentarse en dulce y destructivo combate con los impresionantes Jaegers, con efectos de sonido que rayan en un delicioso estruendo y culminan con varios muertos en alguno de los bandos y con ciudades enteras pulverizadas. Es más, en una de las batallas uno de los Jaegers utiliza un BUQUE DE CARGA para golpear a uno de los Kaijus.

“Where would you rather die, here, or in a Jaeger?

Pacific Rim podría hacer a cualquier hombre llorar por lo increíble de sus batallas, todo está diseñado para impresionarte, comenzando desde el hecho de que cada Jaeger requiere de dos pilotos, pues para controlarlos se requiere de un enlace neuronal que es demasiado complejo para el cerebro de un solo piloto, por lo que dos personas en sincronía (y que se enterarán de todo lo que hay en la cabeza del otro) y con habilidades espectaculares de artes marciales son requeridas para llevarlos a la vida.

Después los combates más grandes que has visto en tu vida, unos efectos de sonido que hicieron vibrar en muchas ocasiones la sala de cine, que por cierto es una película que vale mucho más del o que cuesta verla en IMAX, no podrán olvidar la escena de la pequeña niña en Japón por el ataque total que hará a todos sus sentidos y la forma en la que su caja torácica vibrará.

Las batallas se realizan en tomas muy cerradas y son muy largas, son un festival de acero golpeando carne y viceversa, y al igual que en historias como las de Mazinger, culminan con un Jaseger utilizando un arma de destrucción masiva que provoca tanto daño que te hace no pensar en cosa como “¿Y por qué no utilizó esa arma desde el principio?”

Lo diré de nuevo, las batallas son asombrosas y te llevan por un leve recorrido del cine de acción, desde el paso lento de dos enemigos enfrentándose hasta el golpe ochentero en cámara lenta y culminando en el combate borroso y frenético del cine de hoy. Lo mejor de todo es que todas y cada una de las peleas incluye una sorpresa, una táctica que no habías visto, una estrategia nueva, un golpe tipo “fatality” espectacular.

Y la acción no lo es todo, la película está cargada de mucha emoción, a momentos temblarás de odio a los Kaijun, mientras en otras ocasiones temblarás de miedo al ver de lo que son capaces y al final de un discurso en particular querrás saltar de tu asiento y aplaudir vitoreando la frase que marca toda la película.

“Today, we’re cancelling the apocalypse!”

También el enlace que une a los pilotos juega un papel importante, pues al conocer, y gracias a este enlace experimentar, las memorias del otro piloto y su vida entera con pasiones, dolores y traumas el combate se puede complicar si uno de los pilotos deja que una memoria salga a flote.

No todo se entra sobre los pilotos, también tenemos los científicos (uno de ellos se parece extrañamente mucho a J.J. Abrams) que buscan entender as los Kaijus para poder pelear de manera más efectiva contra ellos, y a la gente que se dedica a canibalizar a los monstruos para crear recuerdos exóticos y cumplir placeres culposos.

Así que en el fondo Pacific Rim también es una historia de lazos fraternales entre hermanos, padres e hijos, de científicos rivales, de criminales en complicidad y amigos, de gente que tiene que aprender a confiar en el otro y dejar que entren en el lugar más íntimo de su persona: todo su pasado y la carga que trae.

“Numbers are as close as we come to the handwriting of God”

Pacific Rim te dará una lección de lo que es estar en una relación de cualquier tipo, de esa confianza que se requiere para dejar tu vida, tu trabajo, tu responsabilidad o tu amor en manos de otra persona, a pesar de que todos los personajes tienen nombres ridículos y clichosos como Stacker Pentecost y Hannibal Chau y los Jaegers también tienen nombres rimbombantes como Striker Eureka, Gipsy Danger y Cherno Alpha.

Y una razón más para que la película sea el sueño de todo geek hecho realidad son la cantidad tan impresionante de referencias que incluye de principio a fin: tributos a Star Wars, Neon Genesis Evangelion, a Philip K. Dick, Mary Shelley, Lovecraft, a Ray Bradbury y por supuesto, uno de mis preferidos: la voz de GLadOS de Portal, que fue una petición especial de Guillermo del Toro al equipo de desarrollo de Valve, los creadores del juego.

Todas las imágenes de la película se quedarán grabadas en tu mente, cada cuadro podría ser una postal, pues todo es una forma de ver la vida diaria al ser aplastada por temibles criaturas que quieren adueñarse de nuestro planeta.

Finalmente, al igual que Star Wars, no recordarás los errores y lo implausible de la película, Guillermo del Toro logró con Pacific Rim hacer la película que quería, ciencia ficción ruda y de metal ruidoso, un verdadero triunfo del cine moderno.

jadw Author